Los puntos ciegos
Las zonas que nadie cubre.
La evaluación de los órganos de dirección
Board, Comex, CODIR: un colectivo que funciona no es una simple suma de trayectorias brillantes, es un equilibrio. La evaluación de los órganos de dirección muestra dónde pone su órgano la energía de forma natural, en qué se apoya y qué deja de lado.
Los códigos de buen gobierno recomiendan evaluar periódicamente el consejo, y muchos comités hacen balance cada año. Más allá del cuestionario de cumplimiento, hacemos visibles los equilibrios, para que el órgano hable de ellos con las mismas palabras. Ni notas ni clasificaciones: las preguntas de gobernanza son anónimas y ningún perfil se comparte sin el consentimiento de la persona.
La cartografía del consejo
Cada miembro realiza su perfil con el método Dynastrat. Los perfiles se reúnen en un único mapa, en 12 registros: de un vistazo se ve lo que el colectivo asume y lo que deja de lado.
Las zonas que nadie cubre.
Las fortalezas que se equilibran en el colectivo.
Cuando todos piensan igual.
Un registro que descansa en una sola persona.
Entre lo que uno cree aportar y lo que perciben los demás.
Las preguntas de gobernanza
Además del perfil Dynastrat, cada miembro responde a un cuestionario dedicado al funcionamiento del órgano: preparación de las decisiones, lugar del debate, seguimiento de la ejecución, relación con la dirección.
Todos coinciden: es algo adquirido.
«El consejo hace el seguimiento de la ejecución de las decisiones tomadas.»
Todos coinciden: es una carencia.
«Los desacuerdos se expresan en la reunión y no en privado.»
Las opiniones divergen: un tema que abrir juntos.
«El consejo dedica tiempo a los retos a largo plazo.»
Sin señal clara: una pregunta que plantear de otro modo.
«Las actas reflejan fielmente los debates.»
Una lectura basada en el método Dynastrat, inspirada en la psicología analítica y las neurociencias afectivas, desarrollada y contrastada durante más de quince años. Cada pregunta de gobernanza está vinculada a los registros del modelo.
La evaluación no juzga ni el valor de los miembros ni sus resultados. Lee sus preferencias: dónde pone cada uno su energía de forma natural. Un registro al que se dedica poca energía no es una debilidad, es un punto de referencia para componer mejor el colectivo.
La misión
Consejo de administración, comité ejecutivo o comité de dirección: la evaluación la lleva a cabo un consultor certificado, como tercero de confianza.
En línea, a su ritmo: cada miembro realiza su perfil Dynastrat y responde a las preguntas de gobernanza.
Cruza ambas lecturas y comparte un primer análisis con el presidente.
El colectivo descubre su mapa y retiene dos o tres palancas concretas, que se revisan unos meses después.
Usted recibe: el mapa de su órgano de dirección, un análisis preparado para el presidente y sesiones de devolución con un consultor certificado.
Las preguntas que se plantea
Más allá de las competencias, detectar el punto ciego o el registro sostenido por un solo puesto que el próximo mandato debe cubrir.
Un encargo de selección preciso.
Un nuevo presidente hereda un consejo o un comité que no conoce: comprender rápidamente los equilibrios del colectivo.
Una incorporación bien informada.
Cuando los debates se apagan o se tensan, distinguir un efecto de estructura de un desacuerdo entre personas.
Debates que vuelven a abrirse.
Adquisición, fusión, nuevo equipo directivo: leer el equilibrio del colectivo antes y después de la operación.
Una integración anticipada.
Hacer de la evaluación periódica un verdadero tiempo de trabajo colectivo, que haga madurar la gobernanza.
Reglas del juego explícitas.
Sucesión del máximo responsable, transmisión familiar, apertura del capital: comprobar que el órgano está preparado.
Decisiones asumidas en común.
Tarifa: 190 € + IVA por puesto. Una primera conversación permite enmarcar la evaluación con el presidente o el directivo.